domingo, 10 de agosto de 2014

Fin de semana en el Masai Mara

Este fin de semana nos hemos ido todo el grupo de safari al Masai Mara. Salimos el viernes pronto por la mañana, llegamos allí a la hora de comer y después de dejar nuestras cosas en las habitaciones tipo tienda de campaña y comer, nos fuimos a la reserva. 

Está visto que el tema de las gestiones administrativas no es lo más eficiente en este país. Tras la visita de varias horas al banco de la semana pasada, esta vez me tocó sufrir en mis propias carnes la gestión del pago de la entrada de catorce personas a la reserva, en dólares y chelines, dificultando más el tema, con un tipo que no entendía o no quería entender nada y al que le tuvimos que repetir varias veces todo. Terminamos metidas en la caseta desde la que se hace el cobro de las entradas discutiendo, calculando el cambio de la divisa (que es el tipo que decide el jefe y punto) y contando billetes. No sé cuánto tardamos exactamente, pero no menos de hora y media. Mientras tanto el resto del grupo se dedicaba a practicar sus dotes de negociación con las masais locales que te asaltan a la entrada del parque para venderte figuras, pulseras, mantas, etc. Yo tuve que dejar este tema para la mañana del domingo, pero ya me he hecho con mi pack de souvenirs. 

El Masai Mara es una pasada. Precioso. La primera tarde, que quedó reducida a poco más de una hora después tardar tanto en entrar, ya nos sorprendió con leones, elefantes y ñus (muchos ñus ya que están en plena migración) y el sábado vimos de todo: leones, guepardos, leopardos, girafas... Nuestro guía Ken era un crack. 

Intentamos ver a los ñus cruzando el río Mara en dirección Tanzania, pero en vista de que el tramo de río elegido estaba lleno de cocodrilos, y después de estar un buen rato decidiéndolo, abortaron el plan y dieron media vuelta. Tiene que ser alucinante ver ese momento en el que los cocodrilos les atacan al cruzar el río. Aunque me temo que me va a tocar verlo en un documental. A la salida visitamos un poblado masai. Me querían comprar por diez vacas. Creo que es el precio standard. Muy barato lo veo. 

Esta mañana nos hemos levantado a las 5.30 para ver el amanecer. Los guías han llegado tarde a recogernos así que hemos llegado muy justos, pero el cielo estaba precioso. 

Largo viaje de vuelta a Nairobi, comida en el centro comercial de al lado de casa y compra en el Uchumi (el Eroski local) para la cena y los próximos días. 

Y mañana de nuevo con los monstruitos. Con ganas de volver a verles. 

Venga, unas fotitos del safari, que sé que las estáis esperando!





Mujer masai en el poblado

Con Flor y María y los masais

Amanecer


El grupo

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